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RESEÑA HISTORICA
Los antecedentes del Instituto Departamental de Bellas Artes se remontan a la creación del Conservatorio de Cali en los inicios de la década de los treinta. La concreción de la idea surgió al interior del círculo de amigos del maestro Antonio María Valencia, uno de los pioneros del quehacer musical serio en Colombia, y el más importante representante de la escuela musical nacionalista colombiana de la primera mitad del siglo XX. En momentos en los que el prestigioso maestro había decidido abandonar la música para dedicarse a trabajar la tierra, algunos de sus más allegados preocupados ante tal posibilidad y entre los que se destacaban las pianistas Elvira Restrepo y Rosalía Cruz; Susana López y Otto de Greiff, deciden redactar un memorial solicitando un auxilio municipal dirigido al señor Alcalde, con el fin de fundar una escuela de música para Antonio María. El documento en uno de sus apartes argumentaba: “Decretar un pequeño auxilio municipal para la fundación y mantenimiento de un Conservatorio Municipal de Música, puesto bajo la dirección del maestro Antonio María Valencia, recia personalidad artística cuyas dotes de pedagogo eminente son pregonadas por sus numerosísimos discípulos de la capital de la República y por su ensayo “La educación musical en Colombia” en el cual se establecen con nítidos perfiles los medios de acción que deben emplearse para favorecer el advenimiento de una verdadera escuela de Arte musical. No debemos perder de vista que el pequeño auxilio será compensado largamente y en no lejano tiempo, porque de esta manera haríamos de Cali el centro artístico del Occidente y muy probablemente de Colombia, si atendemos a su privilegiada situación geográfica”. La actividad desarrollada por los amigos del Maestro, que prontamente involucra a damas de la sociedad caleña, va a generar el interés de la prensa y de la opinión pública, quienes cierran filas alrededor de la idea, logrando con esto que la solicitud presentada al Concejo de la municipalidad sea aprobada, mediante Acuerdo 24 de Septiembre 27 de 1932, “por el cual se fija una subvención para la fundación y sostenimiento de un CONSERVATORIO MUNICIPAL DE MUSICA”. El monto otorgado es de $150.oo mensuales para sostenimiento y doce becas gratuitas para niños y niñas de las escuelas públicas de la ciudad por $600.oo. Como director de la naciente institución es nombrado el maestro Valencia, quien había adelantado sus estudios en París en la Schola Cantorum; discípulo de piano de Paul Braud, y de composición con Vincent D’Indy. El Conservatorio de Cali inicia sus actividades el 2 de Enero de 1933 en una vieja casona que antiguamente había servido como sede de la Gobernación del Valle del Cauca, ubicada en la Carrera 5a No. 602, haciendo esquina con la calle 7ª (sede actual de Proartes), en pleno corazón del viejo Cali. En 1934, Un año más tarde, mediante Decreto 98 de Octubre 9 de 1934 se crea la asignatura de pintura y se nombra como profesor de la misma al maestro Jesús María Espinosa, dando inicio a lo que sería posteriormente la Escuela de Artes Plásticas. La ciudad estaba próxima a cumplir 400 años de su fundación, y el Municipio ofreció obsequiar a la ciudad con motivo de su celebración, un nuevo conservatorio para Cali, dotado de modernas instalaciones y de los últimos adelantos exigidos por una escuela de formación artística. La propuesta se realiza mediante el Acuerdo No. 23 del 20 de Marzo de 1936, en la cual el Municipio cedía un lote de 2.500 metros cuadrados, ubicado en el Barrio Centenario y escogido por el mismo maestro. Pasarán algunos años mientras se inaugura la nueva sede. Mientras tanto, la Asamblea del Valle del Cauca, mediante Ordenanza No. 8 del mismo año, departamentaliza el Conservatorio de Música de Cali y lo denomina Conservatorio de Cali-Escuela departamental de Bellas Artes; concreta la construcción del nuevo edificio y en su Artículo 3° habla de la nueva composición de la entidad, conformada por 3 secciones así: • Sección primera. Escuela elemental y superior de música; • Sección segunda. Escuela elemental y superior de dibujo y pintura; • Sección tercera. Escuela elemental y superior de escultura y artes plásticas y decorativas; las que permitían la formación de artistas profesionales. Vale la pena mencionar aquí, que para el año 1942 el Conservatorio de Cali-Escuela Departamental de Bellas Artes, “Instituto de enseñanza artística elemental, media, superior y de especialización”, recibe aprobación del Ministerio de Educación Nacional, mediante Resolución No. 332 de su Plan General de Estudios. La anterior Resolución está firmada por el entonces Ministro Germán Arciniegas. En el transcurso del tiempo, El Conservatorio de Cali, con el maestro Valencia a la cabeza, logra la consolidación de los dos conjuntos que a su juicio completan la obra de la Institución: Una Banda de música y una Orquesta Sinfónica. En el año 1938, mediante Ordenanza No. 30 promulgada por la Asamblea Departamental, y bajo la gobernación de Tulio Enrique Tascón, se escuchan por primera vez los vientos de cobre de la Banda de músicos del Departamento, a la cual se le asigna una partida de $6.000.oo con destino a la adquisición del instrumental necesario para el funcionamiento de la Banda Departamental, de uniformes, atriles, boinas, etc., etc. Los salarios estipulados para los músicos oscilaban entre $30.oo y $40.oo, y el Director $140.oo. En el año 1977 es oficializada como agrupación musical y consolidada actualmente como uno de los grupos artísticos profesionales de la Institución, que a lo largo de sus 70 años de existencia se ha convertido en representante del rico patrimonio sinfónico de la nación y capacitada para abordar un amplio repertorio de la literatura musical universal, con especial énfasis en los autores vallecaucanos, colombianos y latinoamericanos. Fue casi de manera simultánea que mientras el Conservatorio dejaba de depender de la municipalidad de Cali para pasar a serlo del Departamento del Valle mediante la reglamentación de la Ordenanza No. 8 de 1936, por medio del Decreto No. 640 de 1939, se realiza la entrega oficial y la inauguración de la nueva sede del Instituto, construida con recursos que el maestro había gestionado ante el Gobierno Nacional y el Congreso de la República. Pero esto no fue todo. Para colmar la obra titánica de dotar a la ciudad con un centro de estudios y de divulgación artística con programas y planes de estudio que se convierten en paradigma de numerosos conservatorios latinoamericanos, ese mismo año logra constituir la Orquesta Sinfónica de Cali (posteriormente llamada del Valle), que aunque todavía pequeña y modesta, hizo sus primeras apariciones en público. La Orquesta, conformada por docentes y egresados del Conservatorio, hizo parte de la Institución, hasta que a comienzos de la década de los ochenta se constituye en Fundación, recibiendo el apoyo total del Instituto Departamental de Bellas Artes, que aporta las partituras de su Archivo a la nueva entidad y el enorme talento humano de sus estudiantes avanzados y profesores que la conforman. Cabe resaltar que a lo largo de sus 75 años de existencia, el Conservatorio ha desarrollado una labor ininterrumpida, encaminada a formar músicos en diferentes niveles del Sistema Educativo Colombiano, con gran calidad ética y artística, comprometidos en el progreso e identidad cultural a través de la producción musical e intelectual. La articulación de los diferentes planes y programas de estudio ha permitido la creación de un modelo de formación musical especializada que garantiza el desarrollo de procesos pedagógicos desde temprana edad y plantea el nivel superior universitario en música como la continuación de los estudios específicos y generales realizados previamente. Nombres como los de los maestros Antonio María Valencia, Alvaro Ramírez Sierra, Luis Carlos Figueroa, Mario Gómez Vignes, Marc Jean Bernard, Margarita Castro Alberti entre otros, han brindado en todos estos años sus conocimientos y experiencias a varias generaciones de músicos, entre los cuales se destacan Zoraida Salazar, Berta Lucía Tello, Francisco Vergara y Ricardo Cobo. En 1954 se abre la Escuela Departamental de Danza de Bellas Artes, dirigida por el maestro italiano Giovanni Brinatti durante un largo período. La Escuela desarrolla un proceso artístico sin precedentes y en 1978 se constituye el Instituto Colombiano de Ballet Clásico Incolballet que incorpora un nuevo perfil y rigor para los nuevos profesionales de la danza. Posteriormente nace la Fundación Ballet de Cali, conformado por maestros y egresados del Bachillerato Artístico en Ballet Clásico ofrecido por la Escuela de Danza Incolballet de Bellas Artes y que ha realizado la producción de obras como Barrio Ballet, Carmina Burana y Yimboró entre otras, que trascendieron las fronteras nacionales con gran éxito. Bajo la Dirección del español Cayetano Luca de Tena, se crea en 1955 una de las primeras escuelas de formación teatral en Colombia. 4 años más tarde, el maestro Enrique Buenaventura asume la dirección, forma una generación de artistas y constituye uno de los momentos más brillantes del teatro colombiano. Como parte del proyecto pedagógico se constituyen dos compañías para la práctica profesional de docentes, egresados y alumnos destacados, el Teatro Escuela de Cali y el grupo ARLEQUÍN, que montan repertorio del teatro universal, del latinoamericano y colombiano, entre las que se destacan “A la diestra de Dios Padre” (Carrasquilla/Buenaventura) e “Historias para ser contadas” del argentino Oswaldo Dragón, montajes que representaron a Colombia en el Teatro de las Naciones en París. En 1969 el TEC se convierte en Teatro Experimental de Cali, como agrupación independiente. Entre sus profesores y egresados ha contado con figuras que se han destacado nacional e internacionalmente como Pedro Martínez, Boris Roth, Roberto Arzayus, Fanny Mickey, Helios Fernández, Lucy Martínez y Danilo Tenorio. Debido a la labor académica y de proyección realizada por el Instituto Departamental de Bellas Artes, éste cuenta además de la Banda Departamental, con otro grupo artístico profesional: Títeres de Bellas Artes. En 1973 se incluyen los títeres en la Escuela de Teatro como una forma alterna de expresión, hasta la aparición en el año 1987 del Grupo profesional, teniendo como objetivo principal la contribución al desarrollo cultural y educativo de los niños y la comunidad en general, mediante la producción y divulgación de espectáculos de alta calidad estética. La diversidad de propuestas técnicas que maneja en el arte del teatro de muñecos, lo ha llevado a presentarse en escenarios de Europa, Asia y América Latina, bajo la acertada dirección de Rukita Velasco. La Escuela de Artes Plásticas creada en 1934, ha sido también, elemento esencial en la vida de la Institución desde sus inicios. Doris Salcedo, Beatriz González, Nadin Ospina, Elías Heim, Hernando Tejada, Oscar Muñoz, Edgar Negret, Pablo Van Wong, Carlos Duque y Miguel González se cuentan entre sus profesores y egresados más destacados. Cabe resaltar, que en sus casi 75 años de creación, la Escuela ha liderado la plástica regional y puede considerarse revolucionaria con respecto a su visión frente a las artes contemporáneas. En la actualidad la Facultad de Artes Visuales y Aplicadas, lidera los programas de formación universitaria en Artes Plásticas y Diseño Gráfico. Considerando las cambiantes necesidades del contexto, el Instituto abrió en el año 1997 el plan de postgrado Especialización en Gerencia para las Artes, mediante el cual pretende formar profesionales que aporten al desarrollo de la región y el país, a través de la implementación de planes y proyectos que cualifiquen y mejoren la gestión de las entidades dedicadas al arte y la cultura. A través de su rica historia, El Instituto Departamental de Bellas Artes no solamente ha acogido en su recinto a prestigiosos artistas; sino que también ha generado eventos como el Festival Internacional de Arte de Cali, además de haber propiciado el surgimiento de destacados profesionales y agrupaciones que funcionan y enriquecen el panorama cultural de Colombia, además de consolidarse en el ámbito universitario como una Entidad líder en la formación y dinamización de las artes y la cultura en el ámbito local, regional y nacional, caracterizada por la excelencia de los procesos formativos, con programas diversificados que responden al desarrollo de las exigencias de los saberes, del hacer, del convivir y del ser, y que cumple con la Misión de educar para la vida a través de las artes y sus disciplinas afines, creando las condiciones para la formación de un ser humano integral, autónomo, participativo, creativo y comprometido en la construcción y transformación de los procesos culturales de la región y del país. En la Actualidad, el Instituto Departamental de Bellas Artes cuenta con la Facultad de Música- Conservatorio Antonio María Valencia- que ofrece el Plan de Formación Musical Especializada Básica y Media, en el cual los estudiantes tienen la oportunidad de alcanzar niveles de comprensión y disfrute de los fenómenos estético-musicales y les permite actuar en un mundo de expresiones, acordes con los principios de comunicación armónica y tolerante, el cual conduce al Plan de Interpretación Musical, que en el nivel universitario articula los programas de Arcos y Vientos, Canto, Guitarra, Percusión y Piano, otorgando el título de pregrado Maestro en Interpretación Musical. La Facultad de Artes Visuales y Aplicadas maneja los Planes de Artes plásticas y Diseño Gráfico. El objetivo principal del Plan de Artes Plásticas es formar artistas que tengan fundamento de carácter humanístico que les permita desarrollar, con buenos elementos, una visión integral del mundo, efectuar investigaciones y proyectos de expresión artística. El Plan de Diseño Gráfico propende por la formación de profesionales que puedan comunicar visualmente información, ideas y valores útiles al hombre mediante una actividad proyectual en la que se procesen y expresen los factores sociales, culturales, estéticos y tecnológicos, que permitan el desarrollo y evolución de la sociedad. La Facultad de Artes Escénicas maneja la Licenciatura en Arte Teatral, en la cual se forman actores pedagogos capacitados para participar en el montaje de espectáculos teatrales, interrelacionando con los diferentes procesos de la dramaturgia y capaces de constituirse en guías, motivadores y dinamizadores del hecho teatral como acto comunicativo con finalidad pedagógica. El Bachillerato Artístico en Teatro es otro de los planes implementados por la Facultad de Artes Escénicas, como un programa de formación actoral articulado al Sistema Educativo Formal, en los ciclos de Básica Secundaria y Media Vocacional. Resulta importante mencionar nuevamente que Bellas Artes ofrece el postgrado Especialización en Gerencia para las Artes, que ha registrado hasta la fecha 4 promociones. A través de los programas de extensión y educación continuada dirigidos a niños, jóvenes y adultos, el Instituto Departamental de Bellas Artes contribuye a las necesidades educativas y artísticas ofreciendo Talleres permanentes, bajo la modalidad de educación no formal, en los distintos ámbitos artísticos que ofrece la Institución. Finalmente el Instituto desarrolla proyectos especiales de formación y capacitación en el marco del programa de “Arte y Cultura para la Paz y la Convivencia Social”, entre los cuales podemos mencionar los proyectos artísticos de la Banda Departamental y el Grupo de Títeres de Bellas Artes, las Jornadas de Música Contemporánea, la realización del ciclo de conciertos “Esperando la Semana Santa”. y los programas de “Formación de maestros en Artes” dirigido a docentes desde el nivel preescolar, básica y media, en el que se les da herramientas para estimular creativamente al niño y al joven para que se integren con sensibilidad artística a los procesos sociales; y el programa “Jóvenes Talentos Artísticos”, mediante el cual se capacita a muchachos con aptitudes artísticas de los estratos 1 y 2, pero que por sus precarias condiciones económicas no acceden a una formación de calidad. Este programa ha permitido capacitar cada año a 220 jóvenes en talleres de pintura, dibujo, música, teatro y danza, fundamentalmente de zonas marginadas de la ciudad de Cali, de alta vulnerabilidad social como la zona de ladera y el Distrito de Aguablanca. |


